El BMW X1 es uno de los modelos de la marca más demandados en el mundo y, con diferencia, el de mayor acogida de BMW en España. Desde que nació allá por 2009, su éxito ha sido imparable, como lo demuestran las 2,7 millones de unidades vendidas en todo el planeta y las 87.000 comercializadas en nuestro país.

La segunda generación data de 2015 y ahora se presenta la tercera con importantes cambios y una nueva y lustrosa versión cien por cien eléctrica, denominada iX1, que llegará a principios de 2023.

El nuevo BMW X1 es un coche más grande y se nota. Mide 4,5 metros de largo, casi como el X3 de primera generación, superando en 5,3 cm a su predecesor. Pero también es 2,4 cm más ancho; 4,4 más alto y dispone de 2,4 cm más de distancia entre ejes.

Todas estas cotas hacen que el X1 sea mucho más aparente, a lo que también contribuye las nuevas y estilizadas ópticas, la parrilla más elevada y los remozados paragolpes.

BMW X1.
Por dentro desaparecen por completo los botones de la consola central. Las pantallas digitales asumen la práctica totalidad de las funciones.

El trabajo aerodinámico se ha refinado para ganar en eficiencia, y a ello se ha unido a una “cura de adelgazamiento” de 35 kg que también mejora la dinámica general del vehículo.

Por dentro el cambio se hace mucho más patente, porque desaparecen los mandos físicos de la consola central y todo se concentra en una doble pantalla curvada (BMW Curved Display) para el cuadro de instrumentos (10,5 pulgadas) y el sistema multimedia (10,7”), el cual integra la octava evolución del software desarrollado por BMW. También toma protagonismo la nueva bandeja central flotante, donde su ubica el selector del cambio y el de los perfiles de conducción, entre otros elementos.

El resto del habitáculo mejora en amplitud, pero sobre todo en capacidad de maletero, que en el caso de las variantes térmicas aumenta en 35 litros para un total de 540.

BMW X1.
En la bandeja flotante su ubica el selector del cambio y de los modos de conducción, entre otras cosas.

Tecnologías para todos los gustos

La tercera generación del SUV alemán ha comenzado ya su andadura en España con versiones diésel y gasolina convencionales, precisamente las que hemos podido probar. La primera de ellas es la sDrive18i impulsada por un motor gasolina de tres cilindros y 136 caballos, y la segunda es la sDrive 18d con propulsor diésel de cuatro cilindros y 150 CV. En unas semanas se sumarán las variantes microhíbridas sDrive20i de 170 CV en gasolina y la xDrive20d diésel con 163 CV y tracción total, ambas con sistema híbrido de 48 voltios y etiqueta Eco. En todos los casos las mecánicas están asociadas a un cambio automático de 7 velocidades.

A principios del próximo año, la multitecnológica oferta del X1 se completará con la variante eléctrica iX1 de 230 kW (330 CV) de potencia y 440 kilómetros de autonomía, y con dos versiones híbridas enchufables provistas de tracción total con 245 y 326 CV (xDrive25e y xDrive30e) y una autonomía eléctrica en torno a los 90 km.

En una breve toma de contacto con las versiones de combustión hemos comprobado que la facilidad de conducción propia de BMW se mantiene inalterable, así como un elevado confort de marcha y acústico. El comportamiento es bastante equilibrado y a pesar del peso y la altura habituales en los SUV no se percibe un balanceo excesivo de la carrocería.

Aunque son los motores de acceso, tanto el gasolina de 136 caballos como el diésel de 150 CV ofrecen una respuesta bastante satisfactoria, un punto más contundente esta última por su mayor potencia y par (360 Nm frente a 230 Nm).

BMW X1.
La facilidad y el agrado de conducción sigue predominando en este modelo ya no tan pequeño.

Los X1 de tercera generación cuentan con varios perfiles de conducción, que han cambiado su denominación y ahora se dividen en Personal, Sport y Efficient. Opcionalmente BMW ofrece otros con nuevas características,pero de momento solo está disponible el Expressive, que nos ha parecido similar al Sport aunque con menos sonoridad del motor.

Otra novedad afecta a la caja de cambios automática Steptronic de 7 marchas, que además de la posición “D” estándar cuenta con otra denominada “L” que reduce una marcha respecto a la normal y favorece la retención del motor.

De forma opcional se puede elegir un cambio deportivo con levas en el volante, que tiene asociada una función “Boost” para obtener la máxima potencia durante 10 segundos. Solo hay que dejar pulsada la leva izquierda y es muy útil, como hemos comprobado, para maniobras de adelantamiento.

BMW X1.
Ahora hay más espacio en el habitáculo y opcionalmente la banqueta trasera se puede deslizar 13 cm longitudinalmente.

Más equipamiento de serie

En materia de equipamiento, BMW ha ampliado la dotación de serie y ahora la versión de acceso cuenta ya con faros LED, llantas de 17 pulgadas, climatizador automático bizona, volante deportivo de cuero, sistema multimedia de última generación con navegador, aviso de colisión frontal, control de crucero con función de frenado y asistente de aparcamiento con cámara de marcha atrás (Parking Assistant), entre otros elementos importantes.

A partir de ahí se puede elegir entre los acabados xLine o M Sport. El primero lo dota de una estética más distintiva y elegante y la segunda está orientada a la deportividad, con llantas específicas de 18 pulgadas, asientos envolventes o suspensión adaptativa M, que entre otras cosas acerca la carrocería al suelo 15 mm.

El precio de los X1 térmicos arrancan en los 40.900 del sDrive18d (diésel, 150 CV) y le sigue el sDrive 18i (gasolina, 136 CV) por 41.700. Las variantes microhíbridas con etiqueta Eco que llegarán un poco más adelante costarán 43.700 en el caso del sDrive 20i (gasolina, 170 CV) y 44.900 en el del xDrive20d (diésel, 163 CV).

BMW X1.
El iX1 cien por cien eléctrico, que llegará a principios de 2023, completa una gama con mecánicas diésel, gasolina, microhíbridas e híbridas enchufables.
Fuente: 20minutos.es